Thursday, October 15, 2009

'Bright-Sided': When Happiness Doesn't Help - Barbara Ehrenreich

'Bright-Sided': When Happiness Doesn't Help - Barbara Ehrenreich
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=113758696

I encourage you to listen to this interview. Her book is on my Christmas list. I could not agree more with this woman, and wish her book had come out a year or two ago when this was my reality. Positive thinking is a fine coping mechanism if it comes naturally to you, but it’s not everyone’s way. It’s ok to be angry. It’s ok to stay angry. I’m still angry.

Unfortunately, positive thinkers die every day, just as much as angry realists do survive every day. Let’s not devalue the struggle of those who have lost their lives to disease by jumping to the erroneous conclusion that putting on a happy face will save you. It just won’t – it’s not that easy. I wish it was. After someone dies of cancer, no one ever says “well, if they had only been more positive about it.” You know that’s absurd. Support the people you love and let them cope however they can.

You might say “But positive thinking can’t hurt….” and go on with that mantra. That’s just not true. Positive thinking can hurt when you don’t feel like thinking positively, you have no reason to, and yet you feel an immense pressure to do so for others to feel better about the whole thing. I can tell you from my experience that I didn’t have even one iota of extra energy to put into one more extra thing. Don’t ask people to do that. It’s hard enough to be sick – it’s impossible, daunting, and stressful to take on the extra work of putting on an act to convince everyone else that you’re thinking positively and that everything’s going to be just fine.

And by the way, I’m doing just fine. 

'Bright-Sided': When Happiness Doesn't Help - Barbara Ehrenreich
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=113758696

Si hablas o entiendes inglés, te recomiendo mucho que escuches esta entrevista. Su libro está en mi lista de deseos de navidad. Desde que mi vida fue volteada por el cáncer, yo he tenido esta postura, y no podría estar más de acuerdo con esta chingonería de vieja…escribe y habla con una precisión, certeza, y honestidad impactante. Ojalá y su libro hubiera salido hace un año o dos cuando todo esto era mi realidad. El pensamiento positivo es un mecanismo perfectamente adecuado si te nace sentirlo y creerlo, pero no es el camino de todos. No hay nada malo de estar enojado. No hay nada malo de quedarte enojado. Yo hasta la fecha sigo enojada.

La cruel realidad es que desafortunadamente, los pensadores positivos mueren diariamente de cáncer, curiosamente a la misma frecuencia, sobreviven los realistas enojados. Una cosa no tiene nada, nada que ver con la otra. De esto habla esta mujer y su libro…que aparte de ser una creencia ilógica pero común, ahora es científicamente comprobado que la actitud positiva y las sonrisas y fortaleza emocional de una persona simplemente no tienen nada que ver con la probabilidad de que sobrevivan la enfermedad. Esto ha sido mi mensaje. No hay que devaluar la lucha de los que han perdido su vida a la enfermedad por llegar a la conclusión errónea de que el sonreír y el creer que todo va a salir súper bien te pueden salvar. Lo siento, pero no funciona así. Ojalá y así fuera de fácil…me daría mucho gusto. Cuando alguien se muere de cáncer, nadie, nadie dice: “pues sabes, si hubiera sido más positivo esto no hubiera pasado…” Sabemos que esa noción es absurda. Te pido que mejor, apoyes a las personas que quieres y dejes que lidien con lo que les haya tocado vivir como puedan.

Ya sé, van a venir con que “Pero el pensamiento positivo no hace daño, ¿por qué no hacerlo?” Y les contesto con esto: El pensamiento positivo SI que puede dañar cuando uno no se siente con ganas de ser positivo, cuando no tiene ninguna razón por sentirlo, y cuando siente una inmensa presión de sentir así para que otros puedan sentirse mejor de todo el asunto. Les puedo decir de mi experiencia que yo no tenía ni una pequeña gota de energía extra para aplicar a una tarea más. No pidas a nadie hacer eso – no sabes como se siente esa persona ni tienes que vivir su lucha. Es increíblemente difícil estar tan enfermo – es imposible, anonadante, y estresante agregar el trabajo extra de tener que actuar y convencer a los demás que estás pensando positivamente, y que todo va a estar perfectamente bien.

Y a propósito, yo estoy perfectamente bien.